Musa del Yvyturusu

Inmortalizar las obras de Manuel Ortiz Guerrero

La cuna del Yvyturusu, coordillera de Villarrica, ciudad donde nació el 16 de julio de 1894, Manuel "Manú" Ortíz Guerrero, máximo representante de la poesía paraguaya.

ÁRBOL AQUEL

Escrito por musadelyvyturusu 14-12-2017 en poesía. Comentarios (0)

Tengo cariño al árbol aquel, que en su arrogancia
parece estar muy solo sobre la selva obscura,
aquel cuya melena de fronda, a la distancia,
sobre el celeste lienzo dibuja su moldura.


En primavera es cumbre floral de la fragancia
en el estío es verde palacio de frescura
Asilo de las aves que en la feliz vagancia
sorprende la tormenta sus alas en la altura


(Si un alma también tiene podrá tener oído
y asilará este verso que es pájaro perdido
errante y sin descanso desde mi juventud);


A aquel árbol florido suplico yo y le pido
proteja entre sus vetas de olor mi último nido
dándome al fin las cuatro tablas de mi ataúd.


Comentario

Cuando niños, todos jugamos alguna vez con un árbol, un árbol que guardamos en un recodo de nuestro corazón, junto a nuestra infancia. Manú, que fue afectado a muy temprana edad por un mal tan terrible como es la lepra, la muerte invadía muchas veces sus pensamientos.
A través de este soneto de arte mayor expresa su deseo, mediante nítidas imágenes, marcadas con un profundo naturalismo y, quizás también, dolor, el querer morir dentro del árbol, del refugio de la juventud. Él es el pájaro perdido que en su trino expira -él lo sabía- sus últimos versos. Este poema fue publicado dentro Arenillas de mi Tierra, luego de fallecer.



Breve biografía

Escrito por musadelyvyturusu 14-12-2017 en biografía. Comentarios (0)

La cuna del Ybyturuzú, coordillera de la ciudad de Villarrica en el departamento del Guairá, lugar donde nació, allá en el lejano 16 de julio de 1894, Manuel Manú Ortíz Guerrero, máximo representante de la poesía y del modernismo en el Paraguay.

Hijo de Vicente Ortíz y Susana Guerrero, quien falleció luego del parto. Fue criado por su abuela paterna y su padre. Desde su juventud, marcada permanentemente por las llagas de la lepra, empezó a escribir sus primeros versos en su ciudad natal y luego en Asunción, Madre de Ciudades, donde empezó a publicarlos. Encontróse allí al amor de su vida, Dalmacia, que fue musa de sus más bellas estrofas y a quien dedicó su último poemario, "Arenillas de mi Tierra".

El rubio poeta, galante y aunque su corazón gritaba a Dalmacia, no escatimaba su belleza y versos para otras damas.

Vivió sus últimos años en Asunción, en 1933. Sus restos yacen en la ciudad que lo vio nacer, Villarrica, bajo el ala solemne del amarillo panambi vera.